martes, 25 de marzo de 2014

... a House of chairs...

Buenos días querid@s lector@s!,


No salgo de la poesía porque el cielo ha vuelto a ponerse gris...











Pero como las flores han de venir ya!, junto con el sol y un poco más de calor... más que un poco más.



me animo pensando que en casa, las flores, ya están instaladas.


¿Y?, os preguntaréis...




Pues que con un petit point de los que se hacen una vez en la vida y luego te preguntas que para qué hice yo esto?! puedes renovar cualquier silla de la que estés cansad@.




Esta fue una de las dos sillas recogidas en un pésimo estado de la calle y que mi madre restauró.

Clavos, lija, barniz...
mucho trabajo...





Y aquí veis el resultado. 


Las puse en mi dormitorio, 
una para el escritorio.







La otra en el vestidor; así la muestro, con las cajas de Ikea para zapatos de fondo porque es así como lo tengo.




He de reconocer que ahora la habitación-vestidor es otra cosa con esta antigua silla restaurada. ¿A que si?.
Algo tan conocido como el petit point le da otro aire a cualquier cosa!.


Hasta este antiguo reclinatorio del S. XIX resulta más interesante con la labor, más impactante.

Ya me ha cambiado el humor, sólo con hablar de "mis flores"...

Hasta más compartir!.

PD: si queréis restaurar algún mueble, darle una segunda oportunidad no dudéis en contactar!.

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